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Plato de pasta de espinaca sin gluten con tomates cherry
Receta sin gluten

Pasta de espinaca sin gluten vegana

Pasta de espinaca sin gluten vegana: tallarines verdes caseros, elásticos y fáciles de estirar, con almidón de maíz, fécula de mandioca, chuño y pulpa de espinaca.
Rinde 2 porciones

Ingredientes

  • 150 g almidón de maíz
  • 50 g fécula de mandioca
  • 3 g goma xántica
  • 3 g sal
  • 1 chorrito aceite de oliva
  • 100 g chicle de mandioca (chuño) 25 g de fécula de mandioca + 85 g de agua
  • 60 g pulpa de espinaca espinaca blanqueada y procesada

Paso a paso

  • Preparar el chuño o chicle de mandioca: mezclar la fécula de mandioca con el agua en una cacerola y llevar a fuego fuerte, revolviendo hasta que se forme una pasta gomosa, sin vetas blancas.
  • Preparar la pulpa de espinaca: blanquear la espinaca en agua hirviendo, pasarla por agua fría para que no pierda el color y procesarla con un poquito de agua hasta formar un puré.
  • Mezclar el almidón de maíz y la fécula de mandioca con la sal y la goma xántica.
  • Agregar un chorrito de aceite de oliva, el chuño y los 60 g de pulpa de espinaca, e integrar.
    Pulpa de espinaca para la masa de pasta sin gluten
  • Cuando esté casi todo integrado, pasar a la mesada y amasar hasta lograr una masa lisa.
  • Enharinar la mesada con almidón de maíz y estirar la masa hasta el grosor que prefieras (alrededor de 1 mm).
  • Dividir la masa en dos, enharinar bien cada parte, ponerlas una encima de la otra (la más grande abajo) y cortar los tallarines.
    Tallarines de espinaca sin gluten recién cortados
  • Cocinar en abundante agua hirviendo: cuando el agua vuelve a romper el hervor, la pasta ya está al dente. Pasarla directo a la salsa o, si hay que esperar, cortar la cocción con agua fría.

Notas de Rami

El aceite de oliva no hace falta medirlo: es apenas un chorrito, que suaviza la masa.
Al cocinarse, la pasta toma un verde más intenso.
Es una masa con mucha mandioca: se cocina muy rápido y tiende a pegarse un poco más que la tradicional.