Quebradiza, fácil de trabajar y sin manteca ni leche: esta masa sucrée sin gluten es la base perfecta para tu pastafrola de dulce de membrillo o de batata. La gran ventaja de no trabajar con gluten es que acá podés amasar todo lo que quieras sin miedo a que se ponga dura.

Esta masa se arma en dos partes: primero una crema con el aceite, el azúcar, el huevo y los aromáticos, y después la incorporación de los secos en tandas. El resultado es una masa sin TACC fácil de estirar y de enrejar, que no pierde su textura quebradiza aunque la trabajes de más: perfecta para celíacos que extrañan la pastafrola de siempre.
Ingredientes:
- Almidón de maíz: 150g
- Harina de arroz: 50g
- Fécula de mandioca: 80g
- Polvo de hornear: 20g
- Goma xántica: 3g
- Sal: una pizca
- Azúcar: 100g
- Aceite de girasol: 100g
- Huevo: 1 unidad
- Esencia de vainilla
- Ralladura de limón y naranja

Procedimiento:
- Mezclar todos los ingredientes secos* y reservar.
- Aparte, mezclar el aceite con el azúcar, la esencia de vainilla y la ralladura.
- Agregar el huevo y batir hasta que la mezcla tome un color parejo y quede cremosa.
- Incorporar la mitad de los secos y mezclar. Agregar la mitad de lo que quedó y volver a mezclar. Sumar el resto y empezar a amasar.
- Estirar dándole la forma y el tamaño de tu molde, reservando un poco de masa para el enrejado.
- Pintar con huevo la masa visible y hornear en horno precalentado a 180°C durante 15 a 20 minutos, hasta que se dore.
*Recordá que la sal realza el sabor en las preparaciones dulces.
Detalles:
Al no trabajar con gluten, podés amasar todo lo que quieras sin que se altere la textura quebradiza característica de este tipo de masa. Si vas a usar dulce de membrillo o de batata, conviene calentarlo antes para que se ablande y sea más fácil de incorporar. A la hora de cocinar, uno de los indicadores de que ya está lista es el dorado de la masa.